El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha presidido este lunes una reunión de carácter interministerial que ha fijado las directrices que marcarán el diseño, elaboración, coordinación y ejecución del Plan Especial de Seguridad para la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en Madrid los próximos 4 y 5 de noviembre de 2026.
En su intervención, Grande-Marlaska ha destacado que “el encuentro tiene una especial relevancia para España dados los profundos vínculos históricos, culturales, sociales y económicos que nos unen con los países de América Latina”, y “conllevará al mismo tiempo elevadas y singulares demandas en materia de seguridad y protección por la significación de los representantes que encabezarán las delegaciones, así como por la repercusión de cualquier acción contra el mismo, al tratarse de un evento internacional sobre el que se situará el foco informativo y divulgativo desde diferentes lugares del planeta”.
Con ese objetivo, los asistentes a la reunión de este lunes han compartido las líneas principales diseño, coordinación y ejecución del Plan Especial de Seguridad para la cumbre, recogidas en la Instrucción 10/2026 dictada por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, que encomienda la gestión del mismo a la Dirección General de Coordinación y Estudios del departamento.
Además de los responsables de diferentes centros directivos del Ministerio del Interior, en la reunión de este lunes han participado representantes de la Presidencia del Gobierno y los ministerios de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y de Defensa.
También han asistido responsables de Casa Real, Delegación del Gobierno en Madrid, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), Navegación Aérea de España (Enaire) y Patrimonio Nacional.
Cuatro fases
El Plan Especial de Seguridad para la XXX Cumbre Iberoamericana cuenta con cuatro fases de aplicación. La Fase Previa, ya superada, ha estado centrada en asegurar las capacidades operativas necesarias para garantizar la seguridad y el normal desarrollo del cónclave internacional.
La Fase Preventiva, en vigor hasta las 24:00 horas del 25 de octubre, se desarrolla, como la anterior y las fases siguientes, en coordinación con la Oficina para la Organización de la XXX Cumbre Iberoamericana y todos los organismos reunidos este lunes, y se centra en el diseño y la planificación de las actuaciones a realizar por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que se concretarán en el correspondiente dispositivo de seguridad.
La Fase de Alerta, activa hasta las 08:00 horas del 3 de noviembre, supondrá la activación del Plan Especial de Seguridad para garantizar la existencia de zonas y espacios seguros y vías de evacuación, así como condiciones de seguridad en los lugares de alojamiento, rutas empleadas, instalaciones de emergencias e infraestructuras críticas, así como aquellos otros centros o instalaciones que se estimen necesarios.
Por último, en la Fase Crítica, desde las 08:00 horas del 3 de noviembre hasta la finalización de la cumbre, el Plan Especial de Seguridad alcanzará su máximo nivel de activación junto a los distintos planes de autoprotección y emergencias, en coordinación con el Nivel de Alerta del Plan de Prevención, Protección y Respuesta Antiterrorista, al objeto de garantizar la seguridad integral de la cumbre.
“Este tipo de desafíos y su resolución exitosa viene siendo una constante en los últimos años, porque, en primer lugar, contamos con unos cuerpos de seguridad altamente experimentados en este tipo de escenarios y porque por el personal del ministerio al que represento no se escatiman esfuerzos para secundar y respaldar estas fortalezas con una intensa labor en materia de coordinación y colaboración con las instituciones aquí representadas”, ha concluido Grande-Marlaska.




